5 ventajas de hacer uso de cristales divisorios como arquitectos de interiores

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El uso de los cristales divisorios entre los arquitectos de interiores es una tendencia decorativa que ha aumentado en los últimos años por sus numerosas ventajas respecto al espacio interior en el que se coloca. Cuando hablamos de cristales nos referimos a paredes de vidrio, transparentes, que se sitúan en las diferentes estancias. Son piezas de cristal resistentes, pensadas para tal función y con diferentes objetivos.

Espacios más luminosos

El uso de cristales como paredes divisorias dota de transparencias a los espacios, generando así un mayor volúmen de luminosidad en la estancia, con lo que en muchos casos podemos prescindir de algunos puntos de iluminación y aprovechar que la luz proviene de otras zonas.

En espacios oscuros hacer uso de cristales como paredes divisorias es una excelente opción para solventar esta falta de luz.

Mayor sensación de amplitud

Como ocurre con las proyecciones de los espejos, los cristales nos permiten ver más allá y, además de delimitar una estancia, nos muestran la continuación de la misma o de la habitación contigua.

Tal es así que los arquitectos de interiores implementan los cristales como paredes divisorias para dotar de amplitud alguna estancia en sus proyectos de decoración. Se consiguen salas que parecen más grandes o profundas gracias a este efecto.

Alienarse en la modernidad

En muchas ocasiones, no necesariamente hay que tener una habitación oscura o pequeña para instalar paredes de cristal. Al ser una tendencia decorativa en boga, algunos clientes desean añadir este estilo decorativo en su vivienda para alienarse en la modernidad de la decoración de interiores.

Este tipo de recursos ofrece amplias posibilidades adaptativas en materia de decoración. Podemos encontrar paredes de cristal con marcos de diversas texturas o tonalidades, así como la forma del conjunto en general gracias a un material tan moldeable como el cristal.

Aislar ciertas estancias

La función principal de una pared o de un muro es dividir dos espacios. A veces, ocurre que dentro de una misma estancia, por ejemplo en el lavabo, deseamos separar la zona del baño del resto. En estos casos, instalar paredes divisorias de cristal nos ayuda a cumplir con el objetivo de aislar ambas zonas manteniendo una misma armonía.

Otro ejemplo serían las cocinas americanas. Si buscamos separar la zona de cocina del comedor, las paredes de cristal contribuyen a mantener conectada la esencia de la cocina americana pero a establecer una diferenciación entre ambas.

Contribuyen a desarrollar un plan de decoración general

Los arquitectos de interiores coinciden en que, en algún que otro proyecto, los planes generales de decoración se truncan debido a los muros o tabiques que se quieren instalar.

Estos elementos delimitan completamente las estancias y las cierran, por lo que es más complicado continuar con el proyecto decorativo que se había preestablecido. Sin embargo, el cristal, al ser translúcido y contar con tantas características de adaptabilidad, permite un sinfín de posibilidades a la hora de adaptarlo.

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