Consejo de interiorista; una suite siempre es buena idea

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Si pensamos en el concepto de suite, sobretodo tradicionalmente y desde la perspectiva de un interiorista, pensamos en una habitación que integra un baño. Si bien esta definición es correcta, hoy en día las suites van más allá de esto, son espacios totalmente integrados donde la zona de descanso y el espacio de baño/cambiador se unen en un mismo espacio y estilo.

Esta situación es muy común cuando el hogar sufre cambios en cuanto a sus habitantes. Es decir, dicho de otra manera, cuando por ejemplo los menores del hogar se emancipan y pasamos a tener espacios disponibles que antes ocupaban ellos. Este es un momento donde se realizan cambios, y crear una suite, es uno de ellos muy recomendables. Por varios motivos.

En primer lugar, porque dota a la habitación de una funcionalidad mucho más completa y con más juego para la decoración. Por la comodidad que nos ofrece disponer de todo ello en un mismo espacio y por la separación de estancias dentro de un mismo espacio. Para ello, y ya entrando en detalles conceptuales, hay varios elementos que coinciden en las suites.

Hay un elemento indispensable que resulta la luz. No solo como la planteamos sino como la hacemos jugar con uso de espejos. Es importante lograr el equilibrio de calidez y buena visibilidad. En este sentido, una tendencia clara de estos últimos tiempos es situar tocadores con espejos retro iluminados, a modo de espejos de camerino. Se usa mucho para destinarlo como espejo para maquillaje y los últimos arreglos antes de salir de casa.

En cuanto a estructura, pese a que todo se aúne en un mismo espacio, por cuestiones higiénicas y de intimidad, la zona de baño suele retirarse mínimamente. Ya sea con un separador de vidrio, tras algún muro o con una puerta, de vidrio templado por ejemplo, que separe las estancias, sin crear dos espacios separados. El plato de ducha se suele retirar también del mismo modo, mientras que en el caso de la bañera, en las ultimas intervenciones que hemos realizado, la hemos situado como la protagonista de la suite, en el centro de la habitación o en un lugar muy visible. Se entiende que la bañera es un elemento relajante más que útil, así que su ubicación está más que justificada.

Sin embargo, en términos generales, crear una suite tiene la gran ventaja del estilo libre. Partiendo de la base de unos metros disponibles se pueden crear maravillas en todos los sentidos; confort, diseño y funcionalidad.

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