INTERIORISMO EN BARCELONA, RUTA DE BARES (VOL I, 1786-1897)

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El interiorismo y el diseño siempre han estado muy ligados a la esencia de la ciudad Condal. No solo desde los años 80, dónde en Barcelona hubo un gran boom de artistas y estudios que se acabaron reafirmando con la celebración de las olimpiadas.

Esta ruta por el interiorismo en Barcelona la haremos a través de los bares, aquellos espacios públicos que quedan en el imaginario colectivo y que al fin y al cabo son los que, cuando echamos la mirada al pasado, todos recordamos.

Estas líneas suponen por parte nuestra un agradecimiento a los referentes del interiorismo en Barcelona y un homenaje a los ambientes y paredes de estos míticos locales, dejando de lado sus maravillas culinarias, las cuales no nos toca ni sabríamos valorar.

Repasaremos en este primer volumen, los cinco primeros locales donde queremos focalizar nuestra atención. Todo comienza hace más de 200 años.

INTERIORISMO EN BARCELONA, SUS BARES Y RESTAURANTES

1. Can Culleretes (1786)

Situado en barrió gótico barcelonés es considerado por el libro guiness de los récords el segundo restaurante más antiguo de España y primero de Cataluña. Las paredes de este local cuentan con reliquias en forma de fotos y cuadros colgando en las paredes de su amplio local.

Pese a no haber una marcada y clara intención de ser un referente en cuanto a interiorismo en restauración, su valor recae en la apreciación de lo antiguo y las historia que albergan sus sillas y su decoración.

2. Bar Marsella (1820)

El Bar Marsella se incluye en la lista de los bares más antiguos de Barcelona. Su estética da fe de ello, conservando prácticamente en su totalidad el estilo de la época. Debido al paso del tiempo pudiera parecer un bar decadente al atravesar sus puertas, sin embargo Hemingway, Picasso, Gaudí o Dalí no pensaron eso, pues eran clientes frecuentes.

Su estilo es claramente Modernista y bien nos puede hacer sentir como un miembro secreto de la época, perteneciente a alguna organización secreta contra la restauración del momento en el que se inauguró.

3. Les 7 portes (1836)

Ubicado en el Paseo Isabel II, era un gran café con siete puertas para el público y una octava para el personal. Después, en 1929 se renombró con el actual nombre Restaurant de les 7 portes.

El local cuenta con una decoración y estilo tradicional mantenido a la perfección, salones con mucha iluminación natural y una gran carga histórica. Durante el pasado mes de diciembre se finalizó la remodelación de la cocina, habiendo compaginado las obras con la actividad normal del restaurante.

4. Casa Almirall (1860)

Quizás el más destacado de este primer conjunto en cuanto a interiorismo en Barcelona, su antigüedad y la perfecta conservación ayudan a apreciarlo. La decoración del local es centenaria y de estilo claramente modernista, haciendo uso por ejemplo de la combinación del mármol con la madera, muy propio de la decoración interior de la época.

El bar está dividido en dos ambientes diferenciados. En uno se observa la decoración y la arquitectura de la época, mientras el segundo es el resultado de las adaptaciones que se efectuaron en 1977.

5. Els 4 gats (1897)

Pere Romeu, un joven Barcelonés que vivió durante un tiempo en París y descubrió Le Chat Noir, quiso crear un concepto muy cercano en Barcelona. De esa voluntad nació Els 4 gats. Por allí pasaron nombres como Santiago Rusiñol o Pablo Picasso, este último fue quien diseñó el menú en el año 1900.

Así pues Els 4 gats fue un lugar insólito, protagonizado por detalles artísticos que se combinaban con objetos tradicionales. Poco a poco se convirtió en un lugar de peregrinaje para todo aquel que pasaba por Barcelona. Su interiorismo, posiblemente llamado solo decoración en aquel tiempo, era característico. De hecho estamos ante un caso donde la comida servida no era lo mejor del local, sino que su mayor atractivo era el carácter de foro de literatura y cultura, siempre lleno de arte y personalidades.

 

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