XUP-XUP RESTAURANTE

Proyectado para el grupo Arts Catering, Xup Xup fué la “parada gastronómica” de la edición de Casadecor BCN en el 2009. Una experiencia única para los 5 sentidos.

Emplazado en el semi sótano del particular edificio modernista de la Casa Llorens, situado en la esquina entre Enric Granados y la calle Córcega, en pleno Eixample Barcelonés, el espacio destinado al restaurante se distribuye a través de tres salas intencionadamente diferenciadas en lo que a interiorismo se refiere, pero con un hilo conductor común: los utensilios gastronómicos empleados a principios de siglo.

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De este modo, en cada una de las salas del restaurante se ha querido brindar un homenaje a aquellos utensilios cuya utilidad ha perdurado década tras década tales como el porrón, el mortero o la bota de vino, entre otros.

El resultado, es un restaurante que invitará a disfrutar de una vivencia gastronómica completa, dónde la vista, el gusto, el tacto, el oído y el olfato van a fundirse en una experiencia única.

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EL VINO

En la primera de las salas, los objetos entorno al vino y al cava son los grandes protagonistas. En este sentido se ha recubierto una de las paredes a base de tapones de corcho antiguos empleados en las grandes barricas. Porrones de vino convertidos en lámparas de mesa

“MOCADOR DE FER FARCELLS”

Lienzos realizados con la tela del “mocador de fer farcells” explosionan en paredes y techo, siendo los colores básicos del pañuelo (el negro, el naranja y el marrón) la influencia cromática del espacio.

EL MORTERO

En la segunda sala, será el mortero y sus colores verdes y amarillos quienes se fundirán en el espacio, a través de las paredes, sillas y cojines. Una replica sobredimensionada del la particular mancha verde del mortero será la estrella de una de las paredes principales, compartiendo protagonismo con un tronco de madera de pino tallado en una sola pieza de 7mtrs, que servirá de barra a compartir con otros comensales.

BOTA DE VINO

En el privé contiguo a la 2ª sala, se ha querido homenajear a la bota de vino, y a sus colores de referencia más castizos como el rojo, el negro y la piel natural, reinterpretando un gran clásico de la bota a modo de lamparón principal que iluminará la única mesa redonda para 8 comensales del restaurante, lacada en color rojo sangre, que hará de esta sala un entrañable comedor de interminables sobremesas.

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